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Y el Carpona se apuntó a correr.

Poco a poco voy añadiendo contenido a todas las secciones de la web. Si han leído alguna de las cosas que he escrito en Consiguetumeta, sabrán que pretendía desde el principio que personas anónimas, deportistas amateur, profesionales o incluso deportistas de élite compartieran sus vivencias, y de esta manera hacer que todos nos aprovechemos de las experiencias que a diferentes niveles y con distinta intensidad vivimos cada uno con el deporte.

Hoy quiso hacerlo un compañero de trabajo y sin embargo amigo, Moisés Torrejón. Les dejo que él les cuente…

«Soy Moisés Torrejón, de 43 años. Nunca he sido un gran deportista, no he destacado por eso, con 32 años padecía problemas de lumbalgia por mala  higiene postural, esfuerzos mal hechos en los trabajos y otros motivos, pero en definitiva era por que no estaba físicamente preparado. Me operaron de una hernia discal L4,L5  con fijación de vertebras, pensé que mi vida sería dura, pero quería vivir con menos dolor y con menos medicación.

La recuperación fue larga, aunque conseguí una buena calidad de vida gracias a que empecé a hacer ejercicio, sobretodo nadar y pilates. Me tocó ser padre, y dejé de hacer ejercicio, solo caminaba. Hace un año y medio, dos locos en la oficina querían prepararse un reto de 5 kilómetros y dije: si ellos pueden yo también.

Desde ese día, con la ayuda y la motivación de ellos, el ejercicio volvió a mi . Me siento mucho mejor. Hay que cuidar el cuerpo, es el único que tenemos para toda la vida.

Y cómo es esto de correr para mi, les voy a contar…

Arrancas con un trote muy suave, has conseguido vencer a la pereza, a los contratiempos y has podido sacar ese ratito para salir a trotar. No terminas de estar convencido hoy, pero tu sabes que necesitas hacerlo, que tienes que trotar un poco.

Los dos primeros kilómetros son duros, calentar el cuerpo, los dolores, alguna molestia, la cabeza que te dice:para ya esta bien, Después de esos 2 km ya empiezas a sentirte mejor, tu ritmo se acelera y tu cuerpo se activa. Empiezas a disfrutar de lo que está pasando.

La mente se libera y tu cabeza empieza a funcionar con tu cuerpo, ahora no importa nada los problemas del día, de la semana, el trabajo. Ahora estás tú , el terreno que pisas y el objetivo que te has marcado.Notas que ya aumenta el ritmo por km, tu móvil te dice lo que tardas

Correr es como montar en moto, por lo menos yo siento lo mismo,es decir, libertad y ese momento contigo mismo donde solo importa donde miras, tu respiración y el siguiente paso.

Ya no miras al horizonte, te concentras en kilómetro a kilómetro y de repente ya has llegado a los 4 kilómetros. Tu cabeza empieza a decirte que estás cansado, pero tu sabes que hay un poco mas, que siempre quieres rajarte antes de tiempo.

Sigues concentrado en ese siguiente paso, ya miras la distancia, notas el cansancio, pero ya te dice tu aplicación  que llevas 5 kilómetros y piensas:  ahora no puedo dejarlo, quiero los 6, que es lo que vine a buscar.

Aprietas un poco mas el ritmo hasta que suena esa voz que te dice 6 kilómetros. Otro día mas que sumas, y aunque cansado, te vas contento  a estirar y para casa.»

Sí, uno de esos locos soy yo, de hecho un día no hizo 6 kms hizo 12…todavía se deja engañar por mala gente como yo 🙂 , aunque después lo invité a un buen desayuno, que conste jajaja

Gracias Carpona por colaborar y en cuanto termine esto nos vamos otra vez a dar una vueltita 😉

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