Dejemos la invulnerabilidad para los comics y los videojuegos.

Trey Moore

Eso no me puede pasar a mí“, “yo si que cuido mi alimentación,al contrario que ella“,”entrenando como yo lo hago no voy a lesionarme nunca“,etc. Esta forma de pensar cuando se afrontan situaciones o actividades de riesgo es muy común entre nosotros,y aunque de lo que hablaremos es de cómo puede afectarnos este tipo de ideas a la salud (tanto física como psicológica),no es algo que sólo pueda aplicarse a este aspecto de nuestras vidas. Relacionado con un tema muy actual como es la corrupción seguro que más de un político o funcionario público que ha sido detenido,procesado o encarcelado últimamente pensó que a él nunca lo pillarían,que era “INVULNERABLE“.

De lo que trataremos en las siguientes líneas es de la “Ilusión de invulnerabilidad” aplicada a la salud y la actividad deportiva,que hace referencia a la creencia de las personas de que su riesgo a tener una enfermedad o lesión es bajo y menor que el de un sujeto medio. Vamos a poner un ejemplo: La media de lesiones por temporada y equipo en la Liga de fútbol profesional (LFP-España) es de unas 80’89. Teniendo en cuenta que el nº de jugadores por plantilla es de 25, obtenemos un promedio de 3’24 lesiones por jugador y temporada. Pensar que haya algún jugador que crea, llevado por la ilusión de invulnerabilidad, que no sufrirá una lesión en toda la temporada no parece coherente si se atiene a los datos estadísticos.
Free_Fly_Death_Dog_StyleLa explicación que le dan especialistas en psicología social como Linda S.Perloff y Barbara K.Fetzer es que: las personas que sufren de esta peculiar forma de ver la probabilidad de sufrir una lesión o enfermedad, al enfrentarse a situaciones de riesgo se comparan no con otros individuos similares a ellos, sino con aquellos otros cuyas conductas y características les hace especialmente susceptibles. Esta comparación les dota de un falso sentido de invulnerabilidad.

Desde nuestro punto de vista,el peligro de este tipo de creencias es que puede llevarnos a realizar conductas que no sean apropiadas,ya que a medida que pasa el tiempo y la lesión no aparece se refuerza esa ilusión de que somos invulnerables a lo que los demás sí (como SuperMan/Woman). Se termina convirtiendo en un grave error que conduce entre otras cosas al sobreentrenamiento, a no descansar lo suficiente e incluso en caso de lesión a recortar el tiempo de recuperación de la misma.

No se trata de practicar nuestro deporte favorito con miedo pensando que nos vamos a dañar la espalda,que podemos caernos y rompernos un brazo o sufrir una torcedura de tobillo al pisar mal. Pero si que debemos de tener en cuenta que las lesiones pueden ocurrirnos y que somos vulnerables a ellas.

Queremos terminar con una cita de David Viscott:”Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad.”

-Fuentes:”Incidencia lesional en el fútbol profesional español a lo largo de una temporada (Javier Noya y Manuel Sillero) ;”El sesgo optimista y la distancia afectiva en la percepción de riesgo” (Juan Martínez Torvisco) ;”Psicología Social” (J.F.Morales,C.Huici)

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