¿Crees que el estrés puede influir en tus lesiones?

El estrés es un proceso psicológico que se pone en funcionamiento porque el organismo no ha sido capaz de afrontar con eficacia las demandas de un estímulo determinado (externo o interno).
No todas las personas somos igual de vulnerables ante las situaciones de estrés. Tampoco tenemos la misma capacidad de resistencia ante dichas situaciones. Hay una serie de factores que influyen sobre la forma en que nos afecta el estrés, como son: los de origen genético, los relacionados con el entorno y los que están asociados a nuestro desarrollo ó experiencia vital.
Cuando nuestro organismo interpreta un estímulo como estresor se activa toda una serie de mecanismo de repuestas que buscan volver a nuestro estado de alóstasis (equilibrio). Algunos autores como el fisiólogo Selye hablan de 3 fases (alarma, resistencia y agotamiento) que pueden ocurrir en esta fase de “desequilibrio//equilibrio”. Pudiéndose dar el caso de un final trágico para el individuo si el estado de estrés alcanza la tercera fase y se mantiene en el tiempo.
El estrés no sólo es negativo, aunque en este post hablemos de ese tipo de estrés .Viendo su lado positivo, nos permite movilizar toda una serie de recursos de forma inmediata de manera que podamos afrontar una situación de amenaza. Es un mecanismo adaptativo.
Pero vamos a enumerar algunos de sus efectos negativos en el individuo:

-Físico: Tensión muscular en cuello y hombros siguiendo por la parte superior de la espalda hasta los trapecios; Cefalea tensional provocada por tensión en la parte posterior del cuello; Malestar estomacal, sequedad en la boca o salivación viscosa; Alteración del ritmo cardiaco; Sensación de falta de aire; Temblores en manos, párpados, mejillas, etc.

-Emocional: Irritabilidad; Impaciencia a la hora de afrontar las situaciones cotidianas; Falta de concentración; Negatividad, visión sesgada de la realidad en el día a día. No hay lado positivo; Falta de interés por las cosas que provocaban placer o entretenimiento.

-Conductual: Trastornos de apetito (exceso o falta); Abuso de drogas; Insomnio; Conductas típicas de la ansiedad. Se intentan hacer muchas cosas a la vez que quedan inacabadas; Problemas en las relaciones interpersonales.

Desde hace unos años se ha producido un auge de estudio del estrés en las lesiones deportivas. Aunque todavía se sigue investigando ya se han verificado a través de experimentos hechos que afirman la influencia de los estresores en lesiones de deportistas.
Autores como Williams y Andersen(1997) en un análisis sobre capacidad visual periférica y central en situaciones de exigencia máxima demostraron que sujetos con puntuaciones de estrés altas tenían mayor grado de estrechamiento visual (pudiéndose dar el efecto conocido como visión de túnel) y retraso en la reacción de la visión central (imaginemos a un portero de fútbol, tenista, jugador de beisbol ó piloto de F1 bajo estos efectos y entenderemos la importancia e influencia del estrés para sus actividades).
Otros estudios como los de Thompson y Morris (1994) han indicado que el estrés puede provocar un déficit de atención en los atletas. De manera que los acontecimientos vitales estresantes aumentan el riesgo de lesión porque reducen la vigilancia del atleta, lo que puede provocar que ignore indicadores importantes para la integridad física.
Revisiones realizadas sobre estudios como los mencionados han llevado a un dato (Williams y Roepke 1993) Las lesiones tienden a ocurrir entre 2-5 veces más en atletas con valores de estrés altos. Estos datos se han mantenido en el tiempo. Aunque otros estudios parecen no ser tan definitivos en sus conclusiones, es cierto que la gran mayoría establecen una relación causa-efecto entre el estrés y las lesiones deportivas.
La mejor arma contra el estrés es nuestra capacidad de elección entre un pensamiento y otro.” -William James.