Correr vs Caminar ¿Con qué te quedas?

Si nuestra meta es mejorar nuestra salud y tonificar nuestro cuerpo, debemos saber respecto al gasto energético que caminar a buen ritmo quema aproximadamente el mismo número de calorías por kilómetro que corriendo, aunque lógicamente lleva más tiempo alcanzar la misma distancia. Si logramos un ritmo al caminar de 7,5 km/h seremos más efectivos con respecto al consumo de calorías que corriendo a 10 km/h.

Si padecemos de una de las epidemias más importantes que sufre el ser humano hoy en día que es la obesidad (basta con leer los datos de la OMS al respecto), y además no estamos acostumbrados a hacer ejercicio de forma regular, deberíamos primero caminar y a medida que vamos creando en nosotros el hábito de hacer ejercicio podemos comenzar a correr, pero con un ritmo muy suave e ir aumentando progresivamente.

Si lo que quieres es bajar unos pocos kilos, quizás deberías de hacerlo caminando. Correr a alta intensidad puede no significar una gran utilización de grasas como fuente de energía, pues a mayor frecuencia cardíaca y porcentaje de la frecuencia cardíaca máxima, menor utilización de grasas como combustible y mayor uso de glucógeno (excepto cuando se acaben las reservas de este último).Correr a alta velocidad puede significar mayor gasto calórico pero menor utilización de grasas.
Para que el organismo utilice las grasas como energía mientras corres, debes gastar primero tus reservas de glucógeno, lo que te llevará aproximadamente unos 45 minutos de carrera continua.

Desde un punto de vista fisiológico, no hay duda que caminar es mejor que correr, ya que entre otras cosas, al correr las articulaciones de las piernas soportan una carga de entre dos y tres veces el peso corporal a cada paso. Pero a nivel psicológico es curioso el efecto diferencial de estas dos formas de hacer deporte. Para nuestro estado de ánimo correr parece ser mejor que caminar. Correr, proporcionan una sensación de bienestar el “runner’s high” o euforia del corredor, a la que no se puede acceder caminando.

Por último quería añadir que a veces resulta peor el remedio que la enfermedad. Muchos de nosotros decidimos un buen día ponernos en forma y es entonces cuando intentamos como locos arreglar todos los años que llevamos de una vida sedentaria y menos sana. Gimnasio, dieta, bicicleta, correr….todo al mismo tiempo y 3 horas al día si es posible. Lo que se nos olvida es que “Roma no se hizo en un día”. Las personas necesitamos un proceso de adaptación tanto a nivel fisiológico como psicológico cuando realizamos cambios importantes en nuestra vida.

Valora todos los puntos tratados en este post y decide cuál es tu mejor camino para CONSEGUIRtuMETA, ¿caminando o corriendo? .En el fondo da igual porque sabemos que la conseguirás.